Algunas creencias sobre nutrición se repiten tanto que acaban sonando a verdad, aunque no lo sean. Aquí van 5 de los mitos más habituales que sigo escuchando en consulta, y lo que de verdad dice la evidencia sobre cada uno.

Mito 1: Saltarte comidas te ayuda a perder peso más rápido

Saltarte una comida no borra las calorías que ya has comido, y a menudo provoca más hambre en la siguiente, lo que suele acabar en comer de más o peor. Lo que de verdad marca la diferencia a largo plazo es el conjunto de tu alimentación en el día, no si has comido 3 veces o 5.

Mito 2: Los carbohidratos por la noche engordan más

Aquí el matiz importa. Durante el día, especialmente en las primeras horas, suele existir mayor sensibilidad a la insulina y una mejor tolerancia a la glucosa. Por la noche, esa sensibilidad tiende a disminuir, por lo que ante la misma cantidad de carbohidratos puede producirse una respuesta glucémica algo mayor. Esto está relacionado con los ritmos circadianos: existe un reloj biológico central y relojes periféricos en tejidos como el músculo, el hígado o el tejido adiposo, que influyen en cómo se gestiona la energía según la hora del día.

Pero esto no significa que por la noche los carbohidratos "se conviertan en grasa" automáticamente, ni que comerlos después de cierta hora impida perder grasa. El balance energético, la cantidad total de carbohidratos, la actividad física y la composición general de la dieta siguen siendo los factores determinantes. Por eso, más que una norma general sobre el reloj, lo importante es un enfoque personalizado para cada caso.

Mito 3: Cuanto menos comas, más rápido adelgazas

Un déficit calórico demasiado agresivo suele ser insostenible: aparece más hambre, menos energía, y el cuerpo tiende a defenderse ralentizando el metabolismo. Además, cuanta menos comida hay, más difícil es cubrir todos los nutrientes que necesitas. Un déficit moderado, mantenido en el tiempo, da mejores resultados que uno extremo que dura dos semanas.

Mito 4: Hay que eliminar un grupo de alimentos entero para adelgazar

Salvo alergias, intolerancias o indicación médica concreta, no hace falta eliminar por completo los lácteos, el gluten o cualquier otro grupo para perder peso. Eliminar grupos enteros suele hacer la dieta más difícil de mantener, sin aportar ningún beneficio extra si no existe una razón médica real detrás.

Mito 5: Las dietas detox limpian el cuerpo de toxinas

El cuerpo ya cuenta con sus propios sistemas para esto: el hígado y los riñones se encargan de "depurar" de forma continua, sin necesidad de zumos, batidos ni ayunos especiales. Estas dietas suelen ser muy restrictivas y, en el mejor de los casos, lo único que consiguen es una bajada de peso temporal por pérdida de agua, no una limpieza real de nada.

La conclusión de siempre

La mayoría de estos mitos comparten algo en común: prometen un atajo. Y en nutrición, casi nunca hay atajos que funcionen a largo plazo. Lo que sí funciona es un plan realista, adaptado a ti, que puedas mantener con constancia — como ya hemos hablado en este artículo sobre por qué las dietas milagro fallan.