No necesitas comer los mismos carbohidratos todos los días. El ciclado de carbohidratos consiste en variar la cantidad de hidratos de carbono según las necesidades de cada día, especialmente en función del entrenamiento.
Días de alta y de baja demanda
En los días de alta demanda —entrenamientos intensos, largos o partidos— tiene sentido aportar más carbohidratos, porque son la energía que el cuerpo va a necesitar. En los días de baja demanda —entrenamiento suave, descanso, menor gasto— el aporte puede reducirse, igual que ya vimos al hablar de periodizar los carbohidratos según la carga de entrenamiento.
¿Por qué puede ser interesante?
- Permite adaptar la alimentación al gasto y al entrenamiento.
- Facilita disponer de más glucógeno cuando realmente se necesita.
- Puede ayudar a controlar la ingesta energética en días de menor actividad.
- Puede ser útil en determinados objetivos de composición corporal y rendimiento.
Lo que no significa
Ciclar carbohidratos no significa eliminar los hidratos los días de descanso. El objetivo no es comer «muchos» o «pocos» carbohidratos porque sí, sino ajustar la cantidad y el momento a las necesidades de cada persona: arroz, pasta, pan, patata, fruta, cereales y el resto de alimentos ricos en hidratos siguen teniendo su sitio, también en los días más tranquilos.
La clave está en saber cuánto, cuándo y para quién
Una estrategia nutricional debe adaptarse al entrenamiento, al objetivo y a la persona. No existe una cantidad de carbohidratos perfecta para todos los días, igual que no existe una única dieta perfecta para todo el mundo.
